Skip to content

Inicio de la Vida Religiosa

 

    Día de San José, lunes 19 de Marzo de 2018. En este monasterio de carmelitas descalzas de San José, en Antequera, hemos vivido con gozo y profunda gratitud al Señor el paso de nuestra hermana Marcela del Corazón de Jesús para iniciar, de forma oficial, su vida religiosa entre nosotras.

En una ceremonia sencilla, al comienzo de este día grande, durante la celebración de las Laudes de la Solemnidad, nuestra hermana nos ha pedido formar parte de nuestra familia religiosa, caminar día a día junto a nosotras en este empeño de ser una comunidad orante en el corazón del mundo. Hª María del Mar, Priora, la admite en el seno de esta familia teresiana, le impone la medalla-escapulario que, junto con el velo blanco de novicia son los dos distintivos de esta nueva etapa de su vida en el Carmelo de Teresa de Jesús. Con un abrazo fraterno, al compás gregoriano del salmo 135, “Ved qué dulzura, qué delicia, convivir los hermanos unidos”, hemos recibido a nuestra hermana dando gracias al Señor por el don de su vocación.

En la Eucaristía celebrada al mediodía ya compartimos con amigos y conocidos nuestra alegría, nuestra acción de gracias. Nos acompañaban en el altar el Padre Juan Luna, carmelita; Antonio Prieto Zurita, sacerdote diocesano; y el Padre Antonio Ángel de la Cruz Gloriosa, carmelita descalzo que presidió. La sencillez fue la nota característica de esta celebración, ya que no podía ser de otra forma al tratarse de este Santo tan grande, pero a la vez tan sencillo y tan en un segundo plano como fue el glorioso San José.

A la noche compartimos con la familia de nuestra hermana. Un momento también para dar continuas gracias a Dios.

Pedimos que os acordéis de nuestra hermana Marcela y la encomendéis al Señor, para que le conceda el don de la perseverancia y de la alegría en su entrega como buena hija de Santa Teresa. Ella os lleva a todos en su corazón.

Que Dios os bendiga.