Skip to content

“El Poder de la Oración”

TEATRO

El grupo de teatro MARANATHA, recreó en nuestra iglesia conventual “El Poder de la Oración”, obra original de su director, D. Ramón Molina Navarrete.


En un escenario sobrio, sencillo, recogido, pudimos saborear durante hora y media esta magnífica escenificación, cargada de un profundo mensaje cristiano y de un intento de acercar al hombre de hoy a lo que realmente es esencial en la vida: LA APERTURA DEL SER HUMANO A LA TRANSCENDENCIA, A LA PRESENCIA DE DIOS DENTRO DE ÉL.
mbiente de silencio, nos fuimos introduciendo en ese mundo algo desconocido para la inmensa mayoría, de lo que significa una “vocación religiosa”, concretamente de una joven llamada a vivir en el Carmelo Teresiano fundado por Santa Teresa de Jesús. Las luchas de esta novicia por mantener encendida la lámpara de su entrega al Señor, a pesar de tantas dificultades -algunas parecían insuperables por la presión de su mismo padre-, el abandono amoroso y confiado en las manos de Dios, el pedir la ayuda a los santos, la perseverancia en momentos de intenso sufrimiento… Y, sobre todo, el orar por los demás, presentar ante el Señor el dolor del otro, del que camina a nuestro lado…

La entrada de Santa Teresa y de San Juan de la Cruz en escena, confortando y animando a esta novicia, nos debe hacer pensar que no estamos solos en el viaje de la vida, sólo que tenemos que tener una mirada limpia, un corazón sencillo como el de un niño, para poder percibir la presencia de estos hermanos nuestros en nuestra alma. Es vivir, en la sencillez del cada día, el profundo misterio de la Comunión de los Santos.

Magnífica la escena de la novicia confiada y entregada a la voluntad de Dios, cantando preciosamente… “Nada te turbe, nada te espante… Quien a Dios tiene, nada le falta… ¡Sólo Dios basta!”

Felicitamos a cada uno de los actores por su genial interpretación. A los que estuvieron en el escenario y a los que permanecieron entre bastidores, haciendo que todo estuviese a punto: decorado, luces, sonido… Y damos también las gracias a cuantos nos acompañaron en un momento tan especial en esta celebración del V Centenario Teresiano. Gracias porque, con vuestra ayuda, hemos podido aportar un granito de arena a nuestros hermanos de Bangassou (Centroáfrica), tan necesitados ante los ataques continuos de los Seleka. Oremos por ellos, confiando en EL PODER DE LA ORACIÓN