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Clausura del V Centenario

Tarde noche del jueves, 15 de Octubre. En nuestra iglesia conventual de San José tuvo lugar la solemne Eucaristía de Clausura del V Centenario del Nacimiento de Santa Teresa de Jesús.P1050341

Presidió la ceremonia el P. Pedro Villarejo Pérez, acompañado en el altar por el Arcipreste de Antequera, el Párroco de Santiago, frailes Capuchinos y Padres Salesianos.

Nos acompañaba un nutrido grupo de fieles, amantes de la Santa abulense: el Decano del Ilustre Colegio de Abogados de Antequera, el Decano de Honor, D. José Ramón Carmona en representación del Ayuntamiento, autoridades civiles y militares, y nuestros amigos de siempre que quisieron unirse a nuestro gozo en este día tan señalado, no sólo para el Carmelo Teresiano, sino para toda la Iglesia.

En su preciosa homilía, el P. Pedro, con su forma tan poética de hablar, nos sorprendió a todos confesando que se negaba a clausurar el Año Teresiano: ¿Cómo poner broche final al Misterio, al encuentro con el Señor, a esa historia de amistad que Teresa vivió y que nos ha regalado a todos nosotros? Clausurar algo es, realmente, relegarlo un poco al olvido. Y Teresa de Jesús no puede caer jamás en el olvido.  Fue desglosando las distintas etapas de la vida de aquella monja de Ávila que ha fascinado a toda la humanidad, pequeñas “clausuras” que se fueron sucediendo a lo largo de su camino, pero clausuras que la abrían a nuevos horizontes.

La Eucaristía fue amenizada por los cantos teresianos, tan hondos y tan maravillosos: letras y poemas que nacieron de la pluma de Teresa, y otras nacidas de las sencillas inspiraciones de algunas de sus hijas.

P1050336Las preces, compartidas: Teresa de Jesús iniciaba (con la voz prestada por una descalza) con alguna de sus frases el contenido de la petición que, a acontinuación, expresaba nuestro queridísimo amigo, el Dr. Martín Marías.

Un momento muy especial (no podía ser de otra manera) fue el recuerdo agradecido hacia el gran amigo de todos: Juan Alcaide de la Vega. Era el primer año en el que su voz enronquecida no resonaba en esta iglesia proclamando la lectura del libro de la Sabiduría, o aquel precioso mensaje que nos leyó el 15 de Octubre pasado, en la Eucaristía que abría el Año Teresiano: La alegría en Teresa de Jesús.P1050340

Al final, el Decano del Colegio, con unas palabras muy entrañables, hizo entrega de una placa conmemorativa por el 25º Aniversario como abogado a uno de sus compañeros y, entre aplausos y lágrimas contenidas, un precioso recuerdo que perpetuaba a Juan Alcaide como Colegiado de Honor del Ilustre Colegio de Abogados, a título póstumo. Su hija lo recogió, visiblemente emocionada.

Fue, realmente, un momento de Acción de Gracias a Dios por el inmenso don de Santa Teresa de Jesús a la Iglesia. Que ella nos alcance a todos vivir plenamente la amistad, el encuentro personal con Jesús, tal y como ella lo vivió.