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2 de Febrero: Día de la Vida Consagrada

P1030762Día 2 de Febrero. Toda la Iglesia celebra una hermosa fiesta litúrgica: la Presentación del Niño Jesús en el Templo por sus padres.  Concurren en esta ocasión dos conmemoraciones: El Año de la Vida Consagrada y el V Centenario del Nacimiento de Santa Teresa de Jesús. Por este último motivo, es nuestra iglesia de San José la escogida para la celebración de la Eucaristía en esta tarde fría y algo lluviosa, lo que no impide que los religiosos de Antequera y toda la comarca vengan para celebrar en familia un día tan señalado.

En la plaza que da acceso a nuestro monasterio ya está preparado el fuego. Fuego nuevo en el que beben de sus llamas las pequeñas candelas que llevamos en nuestras manos como signo de Cristo, Luz del mundo. La procesión entra solemnemente en la iglesia, al canto de “Yo soy la Luz del mundo”. P1030773Nos preside el Cardenal Don Fernando Sebastián Aguilar, religioso claretiano. Le acompañan en el altar el arcipreste de Antequera, D. Antonio Fernández, los sacerdotes D. Tomás Pérez Juncosa y Juan Pablo, religiosos carmelitas, salesianos, trinitarios, capuchinos. Tras una breve monición de entrada, se cantan los salmos de Vísperas, la hora del atardecer. Prosigue la Eucaristía, con una preciosa y densa homilía, en la que se da gracias a Dios por el don de la llamada, se nos invita a avivar el fuego del amor primero, y -recordando palabras e imágenes de Santa Teresa de Jesús- se nos impulsa a mantener siempre encendida “la centellica del amor de Dios”, a “hacernos espaldas unos a otros”.

Todos renovamos gozosos nuestra profesión: Franciscanas de los Sagrados Corazones, Filipenses, capuchinos, hermanitas de los pobres, salesianos, trinitarios, carmelitas, religiosas de San José de la Montaña, hermanos de la Salle, carmelitas descalzas.P1030777

Concluimos nuestra celebración con el canto del Magníficat a Nuestra Señora, y el Himno del V Centenario.

Damos gracias a Dios por esta ocasión de encuentro, de alegría, de esperanza. Y le pedimos que siga llamando a muchos jóvenes para trabajar en su viña.

“¡Bendito sea Dios, que así nos ha regalado!” Teresa de Jesús.